El reloj GPS Doro Secure® 480 ayuda a los mayores | Doro Care
Persona mayor con un reloj GPS en la muñeca Persona mayor con un reloj GPS en la muñeca

Relojes GPS para una vida más fácil

Åsa Trolle

«A este producto solo le encontramos ventajas»

Åsa Trolle

Directora de unidad del municipio de Östersund

 

En Östersund (Suecia), el municipio ha trabajado duro para lograr convertir los dispositivos técnicos de ayuda (p. ej., las cámaras de visión nocturna y las alarmas GPS) en un componente más del día a día de las personas mayores. El municipio de Östersund se enfrenta a desafíos similares a los de otros muchos municipios de Europa a medida que su número de ciudadanos mayores se incrementa. Las demandas asistenciales van en aumento y no resulta sencillo encontrar recursos humanos suficientes.

 

Ventajas del reloj GPS

Un dispositivo de ayuda muy apreciado entre los usuarios de Östersund es el reloj GPS Doro Secure® 480, equipado con una alarma de posicionamiento y un altavoz integrado que permite comunicarse con el usuario del reloj.

«Podemos ofrecer a las personas mayores un reloj GPS y la seguridad de saber que pueden enviarnos una alerta si les sucede algo.

 

La función de posicionamiento nos permite localizar a la persona e, incluso, podemos llamarla por teléfono. "A este producto solo le encontramos ventajas", afirma Åsa Trolle, directora de unidad del municipio de Östersund.

 

Asistencia durante las vacaciones

Actualmente, el reloj GPS Doro Secure® 480 ayuda a más de 420 usuarios en Östersund. Sin embargo, este número crece a gran velocidad. Podríamos mencionar multitud de ejemplos sobre cómo facilita la vida tanto a los usuarios como a sus familiares. Gracias a la asistencia del municipio, un matrimonio de vacaciones en España pudo configurar un nuevo domicilio en el reloj del marido, quien sufre una demencia, para que coincidiese con la dirección de su hotel vacacional.

 

«La esposa nos llamó por teléfono para contarnos que nunca había pasado unas vacaciones tan buenas y que había podido relajarse todo el tiempo. Durante la llamada, estuvo a punto de echarse a llorar al explicar lo maravilloso que había sido. Esto nos permite corroborar que hemos encontrado la solución adecuada», afirma Åsa Trolle.