Gill

Envío gratuito para pedidos superiores a 80 euros – Devolución gratuita

Mujer sacándose un selfie con sus nietos Mujer sacándose un selfie con sus nietos

Gill (69 años)

Gill es una abuela activa y cariñosa. Utiliza su Doro para mantenerse en contacto con los miembros de su familia que viven en distintos países.

Gill con una camisa verde.

En mi opinión, lo mejor de Doro es la claridad con la que puedes hacer aquello que quieres. Es muy fácil de usar.

Gill (69 años)

Profesora jubilada y abuela orgullosa

Fui profesora de primaria durante más de 40 años, así que la jubilación supuso un cambio drástico para mí. Y como un cambio nunca viene solo, además de jubilarme, me mudé de Birmingham a Gales porque quería pasar más tiempo con mis nietos pequeños y estar al lado de mi hija cuando me necesita.

Ahora que me he mudado a Gales, mi Doro me permite estar mejor conectada con la familia. Como es tan fácil de usar, siempre estoy en contacto con mi hija. Por ejemplo, le envío fotos y mensajes de los niños cuando se quedan a mi cargo. Y diré más. Mis nietos a menudo le piden «escribir a la yaya». ¡Y a mí me encanta recibir sus mensajes! También tengo un hijo que vive en Dinamarca y, gracias a Doro, ahora me resulta muy fácil hablar con él e incluso hacer videollamadas para verle cara cara y ver también a mi nieta pequeña. Es increíble lo que Doro y toda su tecnología pueden hacer. ¡Y gratis!

Gill sacándose un selfie con sus nietos.

Mi jubilación y el traslado a Gales me han brindado nuevas oportunidades, así que supongo que podría considerarlo una nueva forma de vida. Me he inscrito como voluntaria en unas cuantas organizaciones y esto me ha permitido conocer a gente nueva. Además, al explorar mi nuevo barrio he podido explorar también mi teléfono Doro. El uso de Google Maps y de otras aplicaciones me ha ayudado a conocer mejor el lugar donde vivo y, de alguna manera, a sentirme más a gusto, más en casa. Es genial descubrir sin miedo, sabiendo que lo tengo todo al alcance de la mano.

 

Cuando pienso en el punto de la vida en el que me encuentro ahora, realmente siento que envejecer es muy distinto de como me lo había imaginado. Soy mucho más joven de lo que era mi madre a mi edad. Todavía me quedan muchísimas cosas por ver y por hacer. En mi interior pienso que, si he sido capaz de dar un paso así, ¿quién sabe hasta dónde puedo llegar?